Bastaba decir a las 21.00 en el lugar de siempre para prometerse un abrazo, y algunos besos. Por que solo en esos momentos, lograban tapar tantas heridas con una nueva sensación. Hasta que todo termina, cada corazón parte sintiéndose satisfecho consigo mismo, sabiendo que después de que la felicidad momentánea, revivirán esas heridas y desangraran un poco mas y entenderán que siempre se echaran de menos. Unos días felices...
que jamás olvidaré.
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